Hace un año aproximadamente sentía unos dolores en la cabeza, al principio pensé que era algo normal, por la preocupación, tensión y porque no estrés. Esta situación se agravo cuando los dolores se hacían constantes y más intensos, sentía miedo el solo pensar que tendría que dejar lo que en ese momento estaba haciendo , que era prepararme para la universidad, fueron días , semanas, meses, de dolor y preocupación, no quería defraudar a nadie, absolutamente a nadie.
A pesar de las constantes idas y venidas del hospital, aun podía mantenerme de pie y así asistía a la academia, tal vez fue la perseverancia que me mantuvo firme durante todo ese año o quizás mi temperamento, pero yo pienso que también fue alguien que me daba la fuerza que necesitaba para continuar y se lo agradezco …te lo agradezco. El dolor, la preocupación aumento cuando esa persona se fue, y al irse se llevo consigo la fuerza que yo necesitaba para continuar, tal vez fue lo mejor, así me demostraba a mi misma que no necesitaba a nadie para sentirme fuerte y segura.
Si me preguntan las razones de esa decisión, no lo sé, ni yo misma lo sé, pero días como hoy, donde todo me da vuelta y solo quisiera sentarme a escribir, solo escribir, porque siento la necesidad de hacerlo, sin importarme si lo que escribo sea bueno o malo, días como hoy en donde me nuestros como una persona sentimental, un poco débil, a pesar de que soy todo lo contrario… esas razones… ya no importan, solo importa lo que va suceder de este momento hacia adelante, el esfuerzo y el trabajo permanente que tendré que realizar y solo lo dejare de hacer cuando un pintor dibuje el sonido de una lagrima al caer.