
Muchas veces pensamos que
el cumplir con nuestras obligaciones
demuestra ser bueno, pero muy pocas veces notamos que el
verdadero significado de hacer las cosas, va más allá de un simple cumplido, creo que lo que te motiva
hacer algo, es realmente el placer que sientes al realizarlo y ese es el
verdadero motivo por el cual se deberían
realizar las cosas, aunque suene redundante. Pero también están los retos, esas
cosas que dijiste que nunca lo harías por temor a burlas y ofensas, atrévete a
realizarlas, aunque no lo hagas por placer, hazlo por la satisfacción de saber
que podrás dominar eso y lo que antes
era una debilidad, ahora se convirtió en tu fortaleza .
Todas las personas que logran grandes metas tienen un código
de secreto. Rara vez lo mencionan, ya que albergan ahí más que fortalezas, sus debilidades, (es
por esto que están secreto) pero sin duda, a él le deben en gran parte su éxito.
El código de secreto está formado por “declaraciones de
verdad” (buenas o malas). Las declaraciones de verdad no son objetivos ni
deseos, sino frases que nos definen y gobiernan. Decir: “este año voy a obtener la máxima calificación en todas las materias”, es un objetivo. En cambio,
decir: “soy destacado en la escuela y me
comporto como estudiante sobresaliente”, es una “declaración de verdad” que rige
nuestra vida.
Para finalizar este espacio, palabras de aliento de un
querido amigo, que encontró el verdadero significado del porque la vida, y de
las cosas que se realizan cuando se tiene esta.
NO TE SALVES
Al borde del camino
No congeles el júbilo
No quieras con desgana
No te salves ahora
Ni nunca
No te salves
No te llenes de calma
No reserves del mundo
Sólo un rincón tranquilo
No dejes caer los párpados
Pesados como juicios
No te quedes sin labios
No te duermas sin sueño
No te pienses sin
sangre
No te juzgues sin tiempo
Pero si
Pese a todo
No puedes evitarlo
Y congelas el júbilo
Y te salvas ahora
Y te llenas de calma
Y reservas del mundo
Sólo un rincón tranquilo
Y dejas caer los párpados
Pesados como juicios
Y te secas sin labios
Y te duermes sin sueño
Y te piensas sin sangre
Y te juzgas sin tiempo
Y te quedas inmóvil
Al borde del camino
Y te salvas
Entonces
No te quedes conmigo
Mario Benedetti


