Cuando empieces a leer
esto, ya estaré a muchos kilómetros de ti, vestida de rojo, con el
cabello rizado y suelto como alguna vez me imaginaste. Una gota cristalina
empezará a acariciarme las mejillas y
una enorme sensación de tristeza me embargará.
Cuando leas esto, tú y yo ya no seremos los
mimos, habremos cambiado en pensamientos, sentimientos y actitudes; tú habrás
cambiado tu trato hacia mí, yo solo habré
decidido dejarte ir.
Cuando leas esto, esta decisión será mi tormento,
estaré agonizando lentamente, porque
habré sufrido la peor de las torturas, el haber creído en ti.
Cuando leas esto, estaremos más lejos que
nunca, tu seguirás sobre la tierra, yo debajo de ella, y no porque la agonía me
haya matado, sino que fue tu desprecio quien acabo conmigo.
Si sigues leyendo esto, sabrás que ya no
siento dolor alguno, que soy inmune a cualquier
ataque u ofensa tuya, por más que muestres desprecio y arrogancia, ya no
servirá de nada, porque habré muerto!.
Cuando leas esto, recordarás la persona que
algún día fui y ya no soy.
Tal vez no te interese seguir leyendo esto,
alguien más lo hará, pero las líneas seguirán siendo para ti.
Atte: Anabel Garcilazo


