¡Hola, que tal! Ya sé, ya sé,
pensaban que había muerto, ¿verdad?, que todo lo que había escrito en ocasiones
anteriores se había hecho realidad. Ni yo misma se cuánto tiempo paso desde la última
vez que escribí. Perdón por mi ausencia, andaba por la vida ocupada, probando
que se sentía permitirse así mismo llenarse de emociones, sentimientos,
experiencias en muchos ámbitos. Y, ¿qué creen?, ¡se siente muy bien!, porque son
aquellas experiencias las que te ayudarán a enfrentarte a situaciones con madurez,
te ayudará a tener esa facilidad de comprensión frente a situaciones similares
y la sensibilidad frente lo desconocido. He aprendido que las decisiones que
tomes aun pensándolo mucho, son acciones que podrían desencadenar cosas buenas
y malas, y es en ese momento donde te preguntas: ¿es bueno pensar demasiado
sobre algo?, hasta ahora no lo sé, eso te limitaría salir de tu zona de confort
y por ende no experimentarías u optarías por algo arriesgado, por el temor a fallar.
También Comprendí que en el
transcurso de la vida vas conociendo a muchas personas que te enseñan el
verdadero sentido de tu profesión, con lo que soñaste ser cuando eras niño y hoy,
lo que te hace diferente a los demás…tu vocación.
Hay personas que siempre estarán
en el momento preciso, cuando creas que no hay nada más por hacer.
Abrí la
puerta, se afligió mi corazón
al ver su
mirada en mí, perdí la locución,
sorprendido
preguntaste, cuál era la razón
que una
joven de 20 años, perdiera la ilusión.
Avergonzada,
expliqué la noción
del suceso que,
en mi vida, fue un tropezón
que al pasar
del tiempo fue una explosión
que en mi
alma dejó, una terrible desazón.
Abriendo sus
ojos pequeños, sufrió un remezón
del asombro,
al escuchar la triste narración
de aquella
joven, que pedía un estremezón
al saber que
tú eras, su única salvación.
Dos veranos
pasaron, se me hizo más lejano la curación
de mi cuerpo
y alma, que solo sentía una quemazón,
quería que
el dolor pasara, y no sintieras compasión
de esta
pobre chica, que sufrió un terrible punzón.
Perdía las
esperanzas, dijiste que tenía una gran armazón
reflejada en
valentía y fuerza, que me daría una aceptación
de los
sucesos de la vida, que se iban convirtiendo en una sazón
más dulce y
clara, porque daba resultados, toda la oración.
Eran pocos
los días que solía verte, no había alguna motivación
el peligro
había pasado, solo quedaba alguna hinchazón
de las
marcas producto de aquella lesión
que se iba
alejando, pero siempre quedará la comezón.
Suelo
recordar aun aquellos días de nublazón
y también a
mi doctor con una gran alegría y admiración,
este suceso me
dejó una gran lección y caparazón
agradecerle por su tiempo, dedicación y vocación.
Atte: Anabel Garcilazo

Situaciones vienen y se van pero las cosas que quedan son más lecciones que te enseñan...
ResponderEliminarBuena composición y unión de versos, espero volver a leer otra...
Éxitos.
Gracias Alfredo. No entendía por qué salia con mi nombre tu comentario. debiste colocar otra opción o colocar tu nombre :p
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
EliminarMi no conocer como funciona esto
EliminarDeseaba leer otro artículo, y que supere las expectativas como hace años atrás. Muchos pensarán que todo lo que escribes es tu historia, y realmente es así?, o es la historia de alguien mas que esta muy bien contada, nunca respondiste a esa interrogante.
ResponderEliminareres una persona no muy predecible, asi que no pienso que alguien como tu pueda tener tanto dolor siempre.
Muchas felicidades por retomar algo que sé que lo disfrutas.
Atte: La inspiración siempre vendrá del corazón y de la razón
Es curioso, no eres la primera persona que me pregunta sobre eso. Son secretos de un escritor, que algún momento serán revelados, deja el anonimato jajaja. Gracias.
EliminarCon gratitud es como te recordarán,
ResponderEliminarlo hiciste de nuevo!!!
Saludos. Jonathan
Gracias Jonathan, hasta donde pueda .
EliminarLa vida es un carnaval... eso dice la letra de una canción, la vida es eso y mucho, pero mucho mas. La vida esta llena de alegrías, triunfos, ilusiones, tristezas, derrotas, desilusiones y muchos tragos amargos, pero por sobre todo ello, son esas pequeñas alegrías que te roban una sonrisa, esos pequeños triunfos, o aquella efímera ilusión, que hace que la vida sea eso "VIDA", y por ella sobresalimos a todo y a todos.
ResponderEliminarPintar, dibujar, cantar, oír, escribir, soñar, descubrir el mundo como el corazón quiera verlo, como los ojos quieran verlo, es nuestra forma de vida.
Sería mentir, decir que no leí todos tus post, sería mentir porque cuando uno lee algo que te agrada desde la primera línea, no paras hasta terminarlo todo.
No tienes que revelar tus secretos, se que cada palabra, verso, esta inspirado en ti misma, sea por situaciones vividas, relatadas por otros y hechas tuyas, o simplemente soñadas, y estas a la vez inmortalizadas precisamente en ello, en versos y párrafos.
Todo tiene su momento y tiempo, como tus líneas escritas, sigue escribiendo en tus buenos y malos momentos, en tus días de luz y oscuridad, en tus días soleados o lluviosos, sigue escribiendo en cada momento, por que cada momento siempre es el ideal.
...
Me hubiera gustado que al terminar de leer el comentario, pudiera encontrar el remitente, porque quisiera agradecerte por tan linda reflexión y apreciación sobre la vida. Es verdad todo lo que escribes sobre ello, lo bueno, lo trágico, lo vulnerable que somos frente algunas situaciones que no contemplamos venir, la alegría de saber que todo sale como lo anhelamos, los sueños realizados, y tantas cosas. La vida es un mar, que espera por nosotros para que naveguemos con o sin temor a ahogarnos.
EliminarSeguiré escribiendo en días soleados o lluviosos, aunque me gusta más la lluvia, y espero muchos comentarios tuyos.
Saludos.